Culiacán, Sinaloa.- Con apenas 10 de 41 locales ocupados, la plaza comercial Victoria, ubicada en Álvaro Obregón y Aguilar Barraza, trabaja al 20 por ciento de su capacidad.
El centro comercial no se recupera desde la pandemia de COVID-19 y la situación empeoró con la ola de violencia iniciada en septiembre de 2024. En ese mes tenía 22 negocios rentados y hoy menos de la mitad.
Citlali, gerente de Auto Caxe, empresa de venta y consignación de autos seminuevos instalada en la plaza, señala que la baja afluencia los golpea directo:
“La gente pasa y la ve vacía y pues cree que no hay nadie”.
Abrireron 15 días antes de que iniciara la violencia. “Los primeros tres meses sí fue muy duro y apenas nos estamos estabilizando”, cuenta. Ante la falta de clientes locales, se han enfocado en vender en otras ciudades:
“Eso es lo que nos ha mantenido, pero en Culiacán sí ha afectado bastante”.
Auto Caxe tiene 8 trabajadores en esta sucursal. La plaza, pese a contar con más de 100 cajones de estacionamiento y ubicación céntrica, luce semivacía.
Humberto Ramírez
