Culiacán, Sinaloa. La intención del programa de comercialización de la producción de maíz impulsado por Rubén Rocha Moya fue positiva, el gobernador cumplió su compromiso, aunque debió ser más incluyente para proteger a todos los productores, ya que el precio del cereal no ha reaccionado como se planeó, sostuvo Enrique Riveros Echavarría.
El presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC) consideró que se tuvo muy poco tiempo para planear el programa y a final de cuenta surgieron detalles que hicieron complicado el proceso de comercialización, sin dejar de reconocer que el gobernador cumplió su compromiso.
Recordó que al principio se dijo que sólo se iba a pedir el permiso de siembra y una identificación, pero no fue así porque se pidieron otros papeles, lo que hizo complicado y más tardado el proceso.
“A quienes le pagaron su maíz estuvo bien. Creo que debimos haber hecho un programa más incluyente donde todos entráramos, como se venía haciendo toda la vida. Maíz es maíz independientemente de la cantidad de hectáreas. Pero ahorita al que le pagaron 7 mil pesos por tonelada está más contento que al que le pagaron 4 mil 500”, dijo.
Explicó que difícilmente podrá reaccionar el precio del maíz en el mercado internacional porque realmente los dos millones de toneladas compradas por el gobierno representan apenas una cantidad muy insignificativa en comparación con los 360 millones de toneladas de la producción mundial.
“Los mercados son unos monstros, no es fácil moverlos. La producción de México viene siendo alrededor de un 2-3 por ciento de la producción mundial y tenemos enseguida al mayor productor del mundo”, dijo.
Precisó que mientras que en México se producen entre 15 y 20 millones de toneladas de maíz, Estados Unidos anda arriba de las 300 millones de toneladas. “Cómo le vamos a mover el mercado con eso. Es como sacar 100 dólares del mercado y pensar que ya va a subir el tipo de cambio”, ejemplificó.
Enrique Rodríguez
