Culiacán, Sinaloa. La esquina en el cruce del bulevar Leyva Solano con la avenida Jesús G. Andrade en la colonia Jorge Almada ha funcionado como una parada improvisada para camiones que se dirigen a distintas rancherías del sur del Estado, donde el primer autobús arriba a las 5:30 de la mañana teniendo jornadas de hasta 15 horas diarias.
Las condiciones son perjudiciales, basta con observar algunas bancas instaladas a lado de la banqueta en donde usuarios en espera del transporte cuidan sus pertenencias y demás artículos que compran durante su visita a la capital, mientras se exponen a los riesgos que se corren estando a la intemperie.
Adrián Lizárraga, quien está en espera del autobús que lo lleve de regreso a Elota, expresa la necesidad de tener una mejora en este lugar, ya que frecuentemente se ven expuestos a altas temperaturas y debido a las constantes lluvias han perdido algunos de los artículos que compran durante su estadía en la ciudad.
“Aquí nos miramos en situaciones incómodas y qué vamos a hacer, arrepechar en alguna esquinita por ahí, algo que no nos caiga tanto el agua. Además estamos al rayo del sol y luego el sol está hirviendo. Ahorita tenemos que estar buscando los refugios, la sombrita, un arbolito por ahí o algo”, comentó el viajero
