Culiacán, Sinaloa, a jueves 18 de septiembre de 2025.- Una supuesta enfermera burlo los filtros de seguridad del Hospital General de Culiacán, al ingresar con una credencial falsa para acceder a las áreas del hospital, se introdujo a uno de los pisos en donde una enfermera real la cuestionó sobre lo que pretendía hacer, y se identificó como una persona que iba a hacer prácticas enviada por un doctor, y en un descuido inyectó a un paciente, al quejarse la enfermera reaccionó y llamó a los elementos de las fuerzas armadas quienes la detuvieron.
La enfermera real fue llevada a declarar por más de una hora a la Fiscalía General del Estado, ya que la persona detenida la implicó.
Vale mencionar que los vigilantes, impidieron el ingreso de los medios de comunicación, por ello las enfermeras y otros trabajadores mostraron su inconformidad, y fue cuando llegó el director que dio acceso a la prensa.
Ya que un enfermera, cuestionó: ¿Por qué no entran?
"No nos dejan pasar".
Y agregó:
"Por qué, están en su derecho, es libre expresión, es su derecho pasar. Tenemos derecho a manifestarnos", dijo una enfermera.
Y agregó: "No queremos auditorio, Doctor (Figueroa), queremos calle, estar afuera que el pueblo nos escuche que se den cuenta de los atropellos que nos están haciendo nuestros líderes allá arriba", expresó.
¿Qué atropellos?, preguntó el director del Hospital, Dr. Figueroa.
Y respondió una enfermera: "Es muy bonito lo que pasó, ayer. No es indignante para el personal de enfermería. Exigimos respeto", dijo.
"Claro que tiene respeto", contesto el Director del hospital.
"No creo", respondieron las enfermeras, y agregó: "el detalle de lo que sucedió ayer en la tarde, se lo va a ser saber el Dr. Figueroa".
"No hubo ninguna enfermera detenida, ayer", aseguró el director.
"La secretaria de Salud, sacó un comunicado muy resumido que explica lo que sucedió. Tenemos alrededor de dos semanas en que las autoridades estatales y federales designaron a este hospital como sede de pacientes con lesión de arma de fuego. Nosotros como autoridad hemos tratado de llevar las indicaciones con el respaldo que ofreció la autoridad de las fuerzas armadas, del Ejército, Guardia Nacional, y Seguridad Pública. Está situación no la pedimos, tenemos que atender a cualquier paciente que llegue herido, independientemente de su calidad moral o su situación jurídica. Este es un hospital, no somos juzgadores ni ejecutores.
"A pesar de todos los filtros que tenemos no somos un penal de máxima seguridad. El día de ayer, una persona con un gafete apócrifo pasó filtros de elementos armados y vigilancia, subió al segundo piso, una compañera de enfermería la vio con bata, uniforme quirúrgico, con gorro y cubre bocas, y le pregunto que estaba haciendo ahí. Se identificó como alguien que viene a hacer prácticas, mandada por un doctor. Nadie puede decir el nombre ni siquiera la persona que le pregunto, porque no lo recuerda. Aparentemente en un descuido se acercó a uno de los pacientes y algo le introdujo, y el paciente se quejó. En ese momento, la enfermera reaccionó y le llamó a los elementos de las fuerzas armadas y la persona fue detenida, y la llevaron a las áreas de la Fiscalía para que continuara su declaración. Todo ese tiempo se le aclaro al personal que ella no estaba detenida, no salió esposada, ni estuvo detenida, se pidió apoyo jurídico al hospital e IMSS Bienestar. Se le comunicó al secretario de Salud, al Delegado Federal del IMSS, y al Secretario General de Gobierno, para que después de una hora, estuviera devuelta en el hospital.
Por otra parte, el director, comentó que el paciente se encuentra bien, luego de la inyección que le realizó la presunta enfermera.
Humberto Ramírez
