Culiacán, Sinaloa, a sábado 8 de marzo de 2025.- Cientos de mujeres, niñas, adolescentes, jóvenes y adultas mayores recorrieron las calles de Culiacán, desde el Palacio de Gobierno a la Catedral, exigiendo un alto a la violencia en todas sus formas, física y no verbal, luego de que cientos de ellas, tienen historias sobre alguna situación de acoso en la casa, en la escuela, en la calle o en el trabajo.
Rostros de mujeres, exigiendo a las autoridades más altas del país, mayor fuerza en las acciones para erradicar los índices de violencia, que muchas veces ha cobrado la vida de cientos, o miles de mujeres golpeadas, humilladas, asesinadas, lesionadas, torturadas por razones de género, así sean profesionistas o mujeres que no tienen escuela.
La exigencia, el grito a una sola voz, por las calles de Culiacán retumbaba, así:
"El Patriarcado se va a caer", "Señor, señora, no sea indiferente se mata a la mujeres en la cara de la gente#", "Podemos ser malas, podemos ser peores", "No somos una, no somos 10; pinche gobierno, cuéntanos bien", ""Mujer escucha, está es tu lucha", "Ni una más".
Y las leyendas de los carteles, exigiendo:
- Mi miedo se volvió fuerza. -Luchar hoy para no morir mañana. -QUE LOS SECRETOS FAMILIARES NO CUBRAN VIOLADORES-
- Tu eres la protagonista de tu propia vida, celebra cada logró conseguido y cada reto que vendrá. - En memoria de todas las niñas y mujeres que no les creyeron.
- Si mañana falto yo, abracen a mi mamá. - Está es la revancha de las que no pudieron.
- Hoy marcho con mi hija, para mañana no marcha por ella. - No perdiste la ´virginidad´ iniciaste tu vida sexual.
- Se escandalizan por las que marchan, y no por las que faltan (con las letras teñidas de rojo). - Que los ojos de las desaparecidas te persigan en tus sueños y el llanto de sus madres no te dejen dormir.
-Mamá, yo siempre querré volver a casa. Si un día no lo hago, que el mundo arda en mi nombre.
-Soy la maestra de las niñas que jamás vas a tocar. -Quiero ver a mis amigas egresadas, no asesinadas.
- Hoy no están todas nuestras voces juntas, porque desde la tumba no se puede gritar.
-Soy la tía de la niña que jamás va a tocar. -Abuelita vine a gritar, lo que a ti te hicieron callar.
- Por las maestras que ya no volvieron. -Te extraño, me dueles para toda la vida, en mis sueños te arropo con mi cuerpo y te salvo de ese PUTO HOMBRE. Soy tu grito, soy tu historia, soy tu dolor y soy tu cuerpo.
La marcha se desarrollo de manera pacífica, clamando justicia. A los reporteros hombres de los diferentes medios de comunicación, se nos exigió realizar la cobertura a las orillas de la marcha, nunca meternos a la misma, ni para tomar fotografías; me incluyo y otros compañeros fuimos sacados de la marcha cuando intentamos tomar fotos. La razón, la desconocemos, solo otras mujeres conocedoras del tema, señalaron que nos aplicaron violencia de género.
Humberto Ramírez
