Culiacán, Sinaloa. La migración y el paro técnico de muchas empresas por el tema de violencia tiene a Sinaloa en una situación de crisis económica que todavía no toca fondo, pues lo peor se estima en los meses de febrero y marzo que son tradicionalmente los meses más fuertes para el estado, vislumbró Cristina Ibarra, presidenta del Colegio de Economistas Capítulo Culiacán.
Advirtió que el Producto Interno Bruto del estado para los meses de septiembre y octubre han sido por debajo de la media nacional, ocasionado por la caída de hasta un 80 por ciento en las ventas, las afectaciones al turismo y la cancelación de eventos masivos.
“Todavía esto no ve el fondo, creo que la parte más dura puede venir en febrero-marzo que es el ciclo más fuerte para la economía de Sinaloa”, pronosticó con base en los efectos que traerá la caída en las remeses y la situación de sequía y malos precios para las cosechas.
Hizo ver que en los meses de noviembre y diciembre va a ser notoria la resiliencia de las empresas que se atreven a abrir sus negocios para recuperar los espacios públicos, con todo y el temor que provocan los hechos diarios de violencia, como los asaltos y despojos de vehículos.
Enrique Rodríguez
