Culiacán, Sinaloa. Con dos años de tener las puertas abiertas, la Casa del Migrante Culiacán recibe con bondad a personas que van de paso en su viaje, además ha sido reconocida por ser totalmente generosa con los extranjeros que buscan una mejor vida, afirmó Juan Diego Soto Gaxiola, administrador del lugar fundado por su hermano, el párroco de la Iglesia del Carmen, Miguel Ángel Soto Gaxiola.
El administrador hizo ver el impacto social que han tenido los migrantes en México en estos últimos meses, siendo Honduras uno de los países con más migrantes que han tomado hospedaje en ese lugar. Reiteró que entre los mismos viajeros han reconocido a Culiacán como una ciudad noble.
“Un tema muy importante destacar es la percepción de la sociedad hacia los migrantes. Aquí en Culiacán hay gente generosa en abundancia y las personas que van de paso en condiciones muy vulnerables han sentido el apoyo por parte de los ciudadanos. Hay otras ciudades donde no reciben apoyo y los maltratan, pero cuando llegan aquí sienten el apoyo que ellos necesitan”, declaró Soto Gaxiola.
Nacida por una iniciativa personal, la Casa del Migrante ofrece comida y hospedaje a personas o incluso familias que van de paso por la ciudad de Culiacán, ofreciendo tres comidas al día, cuidado personal y si se requiere, medicina y un médico que los pueda atender.
Aunque su mayoría ha recibido a personas mexicanas y hondureñas, esta casa ha recibido a personas de diferentes partes del mundo, como los países de Centro América, Sudamérica e incluso de Europa.
La casa del migrante les ofrece comida y servicios para que puedan recuperar sus fuerzas y seguir su camino.
Amado Espinoza
