La investigadora de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Cristina Ibarra Armenta sostuvo que la incertidumbre de los productores de maíz de la entidad está vigente porque no hay voluntad política del gobierno federal y de quienes están en las mesas de las negociaciones que no hay querido dar comprensión necesaria a los productores.
La presidenta del Colegio de Economistas del Estado de Sinaloa recordó que luego de la toma de las instalaciones de PEMEX en Topolobampo así com en el Aeropuerto Internacional de Culiacán, los productores se han sentido frustrados porque gastaron su capital en la siembra de maíz además de que no han visto posibilidad de recuperar su inversión luego de que no existe un precio que le resulte redituable.
Ibarra Armenta advirtió que si se hizo el llamado al gobierno federal es que si se mantiene en esta situación tendrán que esperar una respuesta política lo que porque podrían tener los mismos problemas y los mismos enfrentamientos. Entonces, que le hagan saber a los productores, que se lo informen de manera para que ellos puedan tomar sus decisiones previamente sobre hacia qué cultivos se van a destinar sus tierras. Además de que si ambos gobiernos no apoyan a los productores en general con un precio razonable por tonelada de maíz, muchos agricultores se podrían ir a la quiebra y ello tendrá serias repercusiones en otros sectores de la economía sinaloense.
La investigadora calificó como una insensibilidad de las autoridades dejar a su suerte a los productores en este cierre del ciclo otoño-invierno, independientemente del tamaño que ellos tengan, ya que todos como ciudadanos merecen la atención, sobre todo ante una situación tan vulnerable como la que ellos están pasando.
La doctora en Economía de la UAS reiteró que el 50 por ciento de los productores de Sinaloa siembran con créditos bancarios aunque sí hay productores que siembran con capital propio, también productores pequeños que están reportando las ventas de sus cosechas en 5 mil o 5 mil 200. Pero tampoco es tan cierto que los productores pequeños ya tienen todo asegurado que ya vendieron su cosecha al precio de garantía.
