Culiacán. Solo tres papelerías, dos taquerías y el puesto de mariscos ´El Primo´, se resisten a morir en el bulevar Universitarios frente a Ciudad Universitaria, pese a que las ventas se les cayeron al 90 por ciento, aseguraron comerciantes de la zona pese a llevar siete meses abiertos, desde el inicio de la cuarentena por la pandemia del coronavirus, esto fue a partir de abril del 2020, cuando las autoridades cerraron todas las actividades económicas no esenciales, sobre ello, Javier, dueño de la marisquería detalló.
"Aquí estamos desesperado por la cuestión de la escuela, de aquí nosotros nos manteníamos los taqueros, los mariscos, las papelerías, y bajo todo. Estamos desesperados por lo que está sucediendo. Sería una muy buena idea, que apoyarán a los pequeños comerciantes. Todos tenemos pequeñas deudas por el negocio y de la casa y como han bajado las ventas, se han puesto difíciles las cosas. En estos momentos, solo tengo una trabajadora porque no es mucho lo que genera el ingreso. Gracias a Dios, se ha vendido muy poquito, esto es muy lento. Tengo a mi esposa e hijas, estudiando en línea y eso genera mucho gasto por el Internet; esta pesado siempre. Hay más gasto en la casa", dijo.
Por su parte, la Taquería ´Roberto´ tuvo que quitar dos de tres refrigeradores, quitar 10 de 12 mesas, despedir personal y reducir las compras de la carne de 20 a 5 kilos diarios, y aún así le queda carne, sobre la situación el dueño del lugar explicó.
"Hay que ajustarnos el cinturón. Antes compraba 15 0 20 kilos diarios, hoy solo compro 4 o 5 kilos y me sobra. Está muy difícil pero hay que echarle ganas. No hay nada de apoyos. Sigo pagando todo igual. Antes tenía tres refrigeradores trabajando, ahorita solo tengo uno. Veo muy difícil los meses posteriores, se está poniendo triste la cosa. No he pensado cerrar, ay Dios dirá, mientras tengamos salud, hay que echarle ganas. Antes tenía 12 mesas y hoy tengo dos y solas", dijo.
La plaza comercial CU cerró por completo los locales ante la falta de estudiantes de la Universidad Autónoma de Sinaloa, que cerró el plan de estudios a distancia desde casa. El impacto ha sido enorme para los comerciantes del lugar.
Humberto Ramírez
