Culiacán, Sinaloa. Puntual, firme y valiente nuestro Comandante Plutarco Araujo Trapero atendió hoy por la mañana su llamado al plano espiritual.
Héroe de mil batallas, literalmente, deja un profundo vacío en los que tuvimos el honor de conocerlo, tratarlo y recibir sus enseñanzas.
La estación Arboledas donde sirvió sus últimas guardias como oficial responsable los viernes se siente triste , igual que Central, Vallado y Costa Rica, igual que en los corazones de todos los bomberos que pertenecen o pertenecieron al departamento.
Sus historias se cuentan por montones, siempre, en todas las guardias, en todos los rincones, su legado, como sucede con los grandes líderes, se extiende ya por la tercera generación, la que comenzó con Adán y Efraín, ambos capitanes y comandantes, le sigue Adán Jr. Itzel y Salma, seguro vendrán otras más.
En 2017 recibió el reconocimiento al cumplir 50 años de servicio, cuando tenía 81 años.
“El que entra a Bomberos se pone la camiseta y no se la quita jamás, ahí da uno su vida tratando de hacer el bien” Fueron algunas de sus palabras aquel día.
Uno de sus servicios, quizá el más trascendente por la cantidad de vidas que se logró salvar fue el incendio en la gasera de Juntas de Humaya, donde un tanque con más de 100 toneladas quedo expuesto al fuego directo, comandando a la tropa, como solo él lo hacía, controlaron el siniestro, salvando gran parte del sector norte de lo que pudo haber sido la peor tragedia en la historia moderna de Culiacán.
Hoy como sucede con los grandes hombres de bien, con los hombres de honor, su ausencia se siente en cada rincón del departamento, siendo a partir de hoy inmortal y siempre presente en nuestros corazones.
De aquí me sacan cuando este en el cuadro de los que se fueron: Plutarco Araujo Trapero, día del Bombero 2016.
PD. Buena la estación que tienen allá arriba y que bien la deben estar pasando Abitia, Pay, Humberto, Soto, Tolosa, Manriquez, Exiquio y Plutarco, con la chispa y la Matra …
Héctor Torres
< div class="bt-social-share bt-social-share-below">
