Durante su conferencia de prensa matutina de este 11 de junio, Sheinbaum recordó que el T-MEC fue consolidado durante el primer mandato del magnate estadounidense, por lo que desestimó que busque desmantelarlo. Sin embargo, rechazó tajantemente la narrativa de que México es el único beneficiado en materia de empleo y competitividad.
“Nosotros queremos que se mantenga el tratado, porque beneficia a los tres países (...). El T-MEC lo hizo Trump, es uno de sus mejores logros, es de él, y si hay temas, se pueden atender”, reviró la ejecutiva mexicana, argumentando que una renovación sólida o incluso mejorada del acuerdo ayudaría a mitigar el impacto de los aranceles y a reducir los precios de diversos productos en el mercado estadounidense.
La postura oficial de México surge luego de que Trump, desde el Despacho Oval, pusiera en duda la renovación del tratado bajo el argumento de que su país registra déficits comerciales innecesarios. "No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que tenemos nosotros", sentenció el mandatario estadounidense durante la firma de una ley de financiamiento migratorio, asegurando que a la economía de EE. UU. le va mejor de forma independiente.
Pese a la retórica de Washington, Sheinbaum evitó plantear un "plan B" en caso de una ruptura definitiva, insistiendo en que las declaraciones de su homólogo forman parte de una estrategia habitual que ya se integra en las mesas de diálogo vigentes entre ambos gobiernos.
