Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la mandataria detalló el origen de ambos requerimientos, enmarcándolos en dos carpetas de investigación distintas y de alto perfil:
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Caso Chihuahua: La investigación se centra en la presunta presencia de agentes de la CIA (Agencias Centrales de Inteligencia de EE. UU.) en la entidad.
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Caso Sinaloa: Deriva de una solicitud de detención urgente con fines de extradición presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra 10 ciudadanos mexicanos, vinculada a presuntos nexos con el crimen organizado.
"Como parte de los procedimientos, entiendo que [la FGR] llamó también a la gobernadora a una entrevista. No quiere decir que esté imputada, sino sencillamente, por lo que informó la fiscalía, fue llamada a una entrevista", puntualizó la jefa del Ejecutivo respecto al caso de Chihuahua, donde personal de la fiscalía local también ha comparecido.
En el mismo sentido, Sheinbaum Pardo explicó que el requerimiento al Gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y actual Senador, Enrique Inzunza Cázarez, responde a la misma naturaleza de recolección de testimonios.
"Debido a la solicitud de detención urgente [...] pues también abrió una investigación y está llamando a entrevistas, entre ellos al gobernador con licencia de Sinaloa, al senador... es parte de las investigaciones que hace la fiscalía", concluyó.
Con estas declaraciones, la presidenta buscó restar tintes políticos a las comparecencias, reiterando que los llamados a declarar forman parte del curso legal y autónomo de las indagatorias de la FGR.
