La Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México se encuentra tras la pista del responsable del asesinato de Carolina Flores, exreina de belleza de Baja California, quien fue ejecutada el pasado 15 de abril en un departamento de la zona de Polanco, alcaldía Miguel Hidalgo.
De acuerdo con el expediente del caso, el ataque ocurrió al interior de un domicilio ubicado en el número 14 de la calle Edgar Allan Poe; la víctima presentaba 12 heridas por proyectil de arma de fuego: 6 en el tórax y 6 más en la cabeza.
Contradicciones en la investigación
El caso ha tomado un giro complejo debido a las declaraciones de los testigos presenciales; Alejandro “N”, esposo de la víctima, señaló ante agentes de la Policía de Investigación (PDI) que la presunta autora material del crimen es su madre, Erika María “N”, quien tras disparar un arma calibre .9 milímetros habría huido del lugar.
Sin embargo, fuentes ministeriales revelaron que la línea de investigación también considera al esposo como posible involucrado. Las autoridades detectaron serias inconsistencias en su relato, además de que el reporte del crimen fue realizado por él mismo hasta un día después de haber ocurrido los hechos.
Omisión de protocolo de feminicidio
A pesar de la saña con la que se cometió el crimen y las características del ataque, la Fiscalía capitalina inició la carpeta de investigación bajo el rubro de homicidio doloso y no bajo el protocolo de feminicidio, decisión que ha generado cuestionamientos sobre el tratamiento del caso.
Cronología del hallazgo:
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15 de abril: Fecha estimada del asesinato en el departamento de Polanco, en Ciudad de México.
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16 de abril: Alejandro “N” realiza la denuncia ante las autoridades.
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17 de abril: El cuerpo es ingresado al Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses (Incifo) y entregado a sus familiares ese mismo día.
Actualmente, las autoridades mantienen bajo resguardo el arma de fuego utilizada en el ataque; las diligencias continúan para determinar el paradero de Erika María “N” y esclarecer si el esposo de la víctima tuvo una participación activa en el crimen o en el encubrimiento del mismo.
