Contingentas de activistas de Amnistía Internacional marcharán en los estados de México; Guanajuato; Michoacán; Puebla; Veracruz; San Luis Potosí; Querétaro y Baja California, entre otros. En la CDMX la contingenta de Amnistía Internacional saldrá de la Glorieta de las Mujeres que luchan.
Como cada año, millones de mujeres en todo el país toman las calles ejerciendo su derecho a la libertad de expresión y manifestación para reiterar la exigencia al Estado mexicano de instaurar políticas públicas adecuadas y eficaces para lograr la igualdad de género y el respeto pleno a los derechos humanos de las mujeres y las niñas. Desde Amnistía Internacional vemos con preocupación que el aparato institucional y legal creado desde hace más de 30 años para ese fin en México, si bien ha tenido avances, éstos se dan con lentitud y sus resultados no alcanzan aún niveles promisorios de cambio.
“Desde Amnistía Internacional reiteramos al Estado mexicano que respete el derecho de las mujeres a manifestarse pacíficamente y se abstengan de realizar detenciones arbitrarias o uso indebido de la fuerza. Nuestro llamado tiene como antecedente la represión que sufrieron colectivas feministas en 2020 –que se manifestaban contra la violencia de género–, por parte de las fuerzas de seguridad en los estados de Guanajuato, Sinaloa, Quintana Roo, el Estado de México y la Ciudad de México. Los hechos fueron documentados en nuestro informe México: La era de las mujeres. Estigma y violencia contra mujeres que protestan, declaró Edith Olivares Ferreto, Directora Ejecutiva de Amnistía Internacional, sección mexicana.
“Las mujeres mantenemos nuestra exigencia porque se ponga fin a los feminicidios, a la violencia sexual y física, a las que se suma la digital; así como la trata de personas. Demandamos la vigencia de nuestros derechos sexuales y reproductivos; la despenalización completa del aborto; el reconocimiento y respeto de los derechos de las mujeres de la diversidad y de las personas con capacidad de gestar; de las madres que buscan a sus hijas desaparecidas; de las mujeres indígenas; de las madres con infancias; de las mujeres con discapacidad y de las mujeres migrantes.
“La lista es larga y el Estado mexicano, sexenio tras sexenio, sigue sin estar a la altura de la responsabilidad que tiene ante las mujeres que somos más de la mitad de los habitantes de este país”, agregó Edith Olivares Ferreto.
“Es necesario advertir también que, además de su legislación interna, el Estado mexicano adquirió compromisos internacionales en pro de los derechos de las mujeres, entre ellos la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, considerada el marco de políticas internacional más exhaustivo para concretar los derechos humanos de las mujeres. Sin embargo, desde Amnistía Internacional vemos que la falta de voluntad política del Estado es un obstáculo para cumplir con dicho instrumento y para que las instituciones encargadas de las políticas públicas en materia de género funcionen”, precisó Edith Olivares Ferreto.
