Rumbo a las elecciones de 2027, la unidad de Morena enfrenta su prueba más ácida. Según un reporte detallado de Reforma, las fracturas internas han escalado en 15 estados clave, donde la lucha por gubernaturas, alcaldías y reelecciones ha desatado una ola de acusaciones públicas que incluyen el uso indebido de recursos y presuntos nexos con grupos delictivos.
A menos de seis meses de que inicien formalmente los procesos electorales, la tensión es evidente. Aunque el presidente del Consejo Nacional de Morena, Alfonso Durazo, advirtió desde mayo de 2025 que las aspiraciones no deben convertirse en conflicto, la realidad en los congresos locales y redes sociales cuenta una historia distinta: una “guerra de lodo” que ya es pública.
Los puntos clave de la fractura según el reporte:
- Disputa por estructuras: El control de los comités estatales como botín político.
- Guerra de filtraciones: Señalamientos directos entre compañeros de partido por favorecer perfiles específicos.
- El factor 2027: 15 entidades presentan focos rojos que podrían comprometer la mayoría del partido.
Qué está en juego para las elecciones de 2027
Morena buscará mantener y ampliar su presencia política en el país. Según proyecciones de dirigentes y analistas, el partido intentará:
- Conservar las 12 gubernaturas que actualmente encabeza.
- Ganar al menos tres estados adicionales.
- Mantener la mayoría en la Cámara de Diputados.
- Competir en cerca de 1,900 municipios.
- Influir en los 31 congresos locales en disputa.
Este contexto ha intensificado la competencia interna entre aspirantes y grupos políticos dentro del mismo partido.
