La Generación Z volvió a movilizarse este domingo 14 de diciembre del 2025 con la llamada “Marcha del Silencio”, una protesta nacional convocada bajo el lema “No hay nada que celebrar”, en un año marcado por tensiones políticas, denuncias de violencia y reclamos de justicia.
La protesta fue organizada por jóvenes universitarios, colectivos y ciudadanos independientes, una semana después del mitin masivo realizado en el Zócalo encabezado por el gobierno federal, evento que generó críticas por presunto acarreo.
El vocero afirmó que, según los datos que citó, se reportan al menos 130 mil personas desaparecidas en México.
Manifestantes se dividen durante el avance hacia el Zócalo
Hasta el momento, uno de los momentos clave de la jornada ocurrió tras casi dos horas de manifestación, cuando los participantes se dividieron en dos grupos importantes.
Un primer bloque optó por permanecer en las inmediaciones del Palacio de Bellas Artes, como muestra de respeto y precaución hacia los artesanos instalados en la plancha del Zócalo capitalino.
En contraste, otro contingente decidió continuar su avance hacia el frente de Palacio Nacional para manifestarse en el corazón de la capital.
Presuntos integrantes de este segundo bloque señalaron haber observado a personal de la Guardia Nacional y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) vestidos de civiles, a quienes acusaron de estar listos para provocar desmanes una vez que los manifestantes ingresaran al Zócalo.
Tras la división de la marcha, algunos locatarios del Centro Histórico comenzaron a cerrar sus cortinas e instalar maderas frente a sus establecimientos como medida preventiva para proteger su mercancía, ante la posibilidad de incidentes mientras la movilización continúa su desarrollo.
