A través de un pronunciamiento, se dijo preocupada por “el uso de la fuerza y de armas menos letales”. Por este motivo, enumeró cinco acciones que recomendó al gobierno: detener la estigmatización de la protesta pacífica; respetar el principio de diferenciación de participantes con comportamientos violentos; investigar posibles infiltraciones (inclusive de posibles agentes provocadores) para causar caos y justificar la dispersión.
También, garantizar la atención necesaria a personas heridas, incluyendo oficiales de policía, y asegurar la independencia judicial para esclarecer los hechos.
Durante la marcha del sábado pasado, varios de los manifestantes al llegar al Zócalo capitalino comenzaron a arremeter contra las vallas metálicas que protegían el Palacio Nacional, con la intención de derribarlas, lo que generó que los policías lanzaran gases y de extintor desde dentro de las barreras. Sin embargo, los protestantes lograron derribar las protecciones y agredieron a policías.
Ante ello, hubo una respuesta por parte de los uniformados que no solo fue hacia los manifestantes, sino que afectaron a periodistas y fotógrafos quienes documentaban las agresiones, entre ellos, al fotógrafo de este diario, Víctor Camacho, quien fue golpeado por policías capitalinos y le robaron sus herramientas de trabajo. (La Jornada/Foto de MSN).
