Un par de días después de que México anunció el bloqueo de 13 establecimientos y páginas de apuestas involucradas en posible lavado de dinero, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por conducto de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), sancionó a 27 objetivos; al tiempo que la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) restringió el acceso al sistema financiero estadunidense a 10 establecimientos, a los que señala de ser usados por el cártel de Sinaloa para introducir recursos de procedencia ilícita al sistema financiero internacional.
En la operación del Tesoro –que apuntó al grupo familiar Hysa, siete personas, así como a 19 empresas– también colaboró la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. De ahí que, además de los objetivos específicos detectados por sus pares en Estados Unidos, las autoridades mexicanas ubicaron a cinco entidades más que, en conjunto, ayudaron a mover más de mil millones de pesos en una red internacional de lavado de dinero al servicio del cártel de Sinaloa, también identificado como cártel del Pacífico.
“El Departamento del Tesoro y el gobierno de México han estado coordinando esfuerzos para proteger a nuestras instituciones financieras del cártel de Sinaloa y sus actividades financieras ilícitas”, declaró Andrea Gacki, directora de la FinCEN. Aparte, el subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, John K. Hurley, se pronunció en el mismo sentido sobre la cooperación entre ambos países.
Los casinos bloqueados por el Tesoro son el Emine, ubicado en San Luis Río Colorado, Sonora; el Mirage de Culiacán, Sinaloa; el Palermo de Nogales, Sonora; el Skampa de Ensenada, Baja California y su homónimo de Villahermosa, Tabasco. También se cercó financieramente a los casinos Midas de Agua Prieta, Sonora; Guamúchil, Sinaloa; Los Mochis, Sinaloa; Mazatlán, Sinaloa; y Rosarito, Baja California. (La Jornada).
