Ramírez Bedolla descartó que alguno de los encargados de la seguridad de Manzo se encuentre detenido como presunto responsable del asesinato.
Dos días después del asesinato de Carlos Manzo, el 3 de noviembre, el Gabinete de Seguridad ofreció una conferencia donde explicó cuál era el papel de los elementos que integraban su escolta.
De acuerdo con la Sedena, la Guardia Nacional tenía la función de brindar “protección periférica”, encargándose de su seguridad en recorridos o patrullajes en campo abierto.
“La misión principal del personal de la Guardia Nacional, que estaban dotados con armas largas, era precisamente darle seguridad periférica a donde él andaba o acompañarlo en este tipo de recorridos y demás. Ese personal está adiestrado, está capacitado para este tipo de funciones, para enfrentar a grupos delincuenciales también dotados con armas letales”, explicó entonces Ricardo Trevilla Trejo.
Gobernador de Michoacán apunta a policías municipales por “flexibilizar” la seguridad de Manzo
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, acusó que los escoltas de Carlos Manzo “flexibilizaron” el círculo de seguridad.
Precisó que ocho elementos de la policía municipal estaban a cargo de su protección directa, mientras que 14 integrantes de la Guardia Nacional resguardaban la periferia.
El mandatario indicó que esta es una de las líneas de investigación que sigue la Fiscalía General del Estado de Michoacán, con base en dictámenes periciales para determinar las causas del hecho.
