Para frenar la corrupción, “se fija un nuevo requisito para ser agente aduanal, entre otras, el no ser servidor público ni estar inhabilitado, presentar su evolución patrimonial y no tener intereses con quienes le solicitan trámite de comercio”.
Además, “se establece como requisito que los recintos fiscales y fiscalizado y estratégico, así como las personas que deseen llevar a cabo el despacho aduanero en lugar distinto al autorizado, cuente con sistema electrónico de control de inventarios, videovigilancia, seguridad, trazabilidad y monitoreo en tiempo real de las mercancías que ingresen, permanezcan o salgan del respectivo recinto que puedan interoperar con el sistema electrónico aduanero”.
PAN y PRI expresan su desaprobación a la reforma aduanera
Diputados del PAN y el PRI expresaron su voto en contra, por considerar que la reforma afecta la competencia comercial y es sólo “una faramalla propagandística”, porque “el gobierno miente” y “es una mentira que la reforma sea para combatir la corrupción, la evasión y el huachicol fiscal”.
Rechazaron que la iniciativa sirva para aumentar la recaudación, porque “el gobierno no se quiere hacer responsable de la solución y es sólo parte del problema”.
“Les están mintiendo, esta ley no es para combatir la evasión ni el huachicol fiscal, es una farsa, un faramalla propagandística, porque 99% de la corrupción está dentro del propio gobierno, no en los agentes aduanales”, reprochó el panista Federico Döring.
“Se sigue manteniendo el control militar y de la Marina en el huachicol fiscal, quieren continuar con las franquicias del huachicol enquistado en el gobierno”, dijo el también panista Saúl Téllez.
El priista Jerico Abramo criticó que “se pretende cargar toda la responsabilidad al agente aduanal mientras se exime a los funcionarios públicos, quienes son parte central del esquema de corrupción”.
