En la mañana de este viernes, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, celebraron la nueva decisión de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus siglas en inglés) respecto a la eliminación de aranceles y la imposición de tarifas económicas a la exportación de autopartes mexicanas o exportadas desde el país.
De acuerdo con el propio titular de Economía, las nuevas medidas representan “un gran avance y mejores condiciones” para el país y, de la misma forma, nuevos entendimientos con el gobierno del presidente Donald Trump y el Departamento de Comercio de la Casa Blanca que encabeza el secretario Howard Lutnick:
“El día de ayer se publicaron instrucciones a las autoridades aduanales de Estados Unidos, y ahí se refrenda y se ratifica (...) que las autopartes en México, también lo serán para Canadá, tienen nuestro tratado (T-MEC) y, por lo tanto, no pagan aranceles. Van a ser consideradas como si fueran de Estados Unidos”, detalló.
En una nueva intervención, el secretario de Economía relató cómo se han llevado a cabo los encuentros semanales ―máximo quincenales― entre los equipos de México y la Unión Americana para tender puentes respecto a estos temas. De acuerdo con el excanciller, el Gobierno de México ha seguido la instrucción de “encontrar puntos de interés” que beneficien a ambas partes:
“Hemos venido planteando la integración que tiene México con Estados en lo que hace, específicamente, a la industria automotriz (...) Llevamos 35 años trabajando juntos y, además, en 2019, se firmó un tratado que dice que tienes que aumentar el contenido de México, Estados Unidos y Canadá en los vehículos que se fabrican en la región. Entonces ha venido aumentando y si primero hacíamos una piececita, pues hoy hacemos muchas”, describió Ebrard.
Bajo esa idea, el funcionario federal se refirió igualmente a la serie de riesgos económicos que se le han planteado a las autoridades estadounidenses de dar un “doble arancel” en la industria de autos. Según explica, eso podría rebasar y golpear significativamente los más de dos millones de empleos y la exportación de autopartes, valuadas en 70 mil millones de dólares (USD).
Finalmente, Ebrard resaltó que los entendimientos y las conversaciones con las contrapartes estadounidenses han llegado a un “punto de entendimiento y respeto” actualmente.
