Ciudad de México
Las aberraciones cometidas por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en lo referente a Morena –particularmente lo relacionado con la renovación de la dirigencia del partido-, son realmente de escándalo.
Ayer mismo, luego de la última sesión del Tribunal (el martes 15 de septiembre) en la que mandata al Instituto Nacional Electoral modificar varios aspectos de la convocatoria para la elección interna de Morena, Porfirio Muñoz Ledo escribió en sus redes sociales:
“Ayer (antier) la reunión del TEPJF abundó en confusiones y falsedades. Una mayoría autoritaria se impuso a una minoría decente. Insiste en dar ventaja a los caciques del partido. Hablan de paridad de género pero en la pantalla hay 5 Magistrados hombres y sólo 2 mujeres. Aun así ganaremos”
El apunte toca uno de los corazones de la contienda.
Pero hay otro aspecto, tanto o más importante, que tiene que ver con el poder político del que se está dotando –por órdenes del Tribunal- a las casas encuestadoras.
Es el propio Muñoz Ledo quien hace la reflexión. Y lo hace, luego de conversar personalmente con el Presidente-Consejero del INE, Lorenzo Córdova:
-El INE está en una situación muy incómoda –inicia-. Está ante dos faltas a la legalidad a las que se tiene que someter por órdenes del Tribunal. La más importante: No puede intervenir en la vida interna de los partidos si el representante de éstos no se lo solicitan.
Luego viene el problema de las encuestas, que tampoco son una atribución que legalmente le competa. Pero la tiene que hacer, de nueva cuenta, por órdenes del Tribunal y además le enmiendan la plana y le dicen que no puede hacer una primera encuesta selectiva (en la que se pensaba seleccionar a seis finalistas).
Ahora quieren que se haga una sola con todos los nombres habidos y por haber. Es decir, no quieren encuestas de calidad, sino aquellas que permitan controlar más fácilmente el voto.
Después está el juego de encuestas. Serán tres casas encuestadoras mercantiles las que apliquen la encuesta abierta para la elección del Presidente(a) y del Secretario(a) de Morena. El INE no les dará lineamientos ni criterio alguno a las encuestadoras para llevar a cabo sus encuestas. Solamente sacará el promedio de las encuestas aplicadas para dar el resultado.
Es un método muy extraño el que le des a las encuestadoras la última palabra –apunta Porfirio-. Política y jurídicamente quien decide el destino de un partido son tres encuestadoras privadas. Las conviertes en agentes del poder público. ¡Se les está dotando de poder político!
El Heraldo de México
