Ciudad de México
El dirigente interino de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, así como la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, y el senador Martí Batres manifestaron su desacuerdo con el Partido del Trabajo (PT), uno de sus aliados, por haber sumado al experredista Mauricio Toledo a sus filas para así poder hacerse de la presidencia de la Mesa Directiva de San Lázaro. En respuesta, el diputado petista Gerardo Fernández Noroña, quien ha manifestado su interés por presidir la Cámara de Diputados, reclamó a Ramírez Cuéllar, Sheinbaum y a Batres respaldar “el regreso de la vieja clase política caduca y corrupta para presidir” la Cámara baja, en referencia al PRI con quien Morena había acordado al inicio de la legislatura que presidiera este órgano legislativo durante el último año de este ejercicio. El viernes, el coordinador parlamentario del PT en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, informó que sumó a su bancada a cuatro legisladores más, con lo que se posiciona como la tercera fuerza política en San Lázaro, entre ellos Mauricio Toledo, quien como integrante del PRD fue señalado de estar detrás de los grupos de choque que causaron disturbios durante los eventos que tuvo Sheinbaum como parte de su campaña para la jefatura de gobierno.
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