La tensión se detonó el pasado martes 9 de junio, cuando Washington justificó una ofensiva militar inicial argumentando el derribo de uno de sus helicópteros en dicha vía marítima. La confrontación se agudizó un día después con bombardeos estadounidenses hacia "múltiples objetivos" en territorio iraní. En represalia, la Guardia Revolucionaria de la República Islámica disparó drones y misiles contra bases norteamericanas en Baréin, Kuwait y Jordania durante la madrugada de este jueves, según reportes de la agencia informativa Fars.
A la par de las hostilidades, el Cuartel General Central Jatam al Anbiya de Irán emitió un comunicado, difundido por la agencia Tasnim, donde sentenció el bloqueo absoluto de la ruta fluvial y advirtió que abrirá fuego contra cualquier barco que intente cruzarla.
“¿Creen que pueden convertir el sagrado estrecho de Ormuz en un lugar inseguro? Convertiremos toda la región en un infierno para ustedes”, amenazó Majid Mousavi, comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria, a través de la cadena Press TV.
Pese a las declaraciones de Teherán, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) desmintió el bloqueo de la zona mediante un breve informe en el que aseguró que los buques comerciales continúan transitando hacia el interior y el exterior del estrecho sin interrupciones.
