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Asaluyeh, Irán (Medio Oriente).- En una operación coordinada que marcaron una severa escalada en la actual guerra de Medio Oriente, fuerzas de Estados Unidos e Israel bombardearon este miércoles el yacimiento de South Pars, el corazón de la industria gasística iraní; el ataque forzó el cierre de refinerías clave y provocó la interrupción inmediata del suministro de energía hacia Irak, encendiendo las alarmas en los mercados globales.
Impacto directo en la infraestructura energética
De acuerdo con reportes de la televisión estatal iraní y la agencia semioficial Fars, el bombardeo impactó directamente en tanques de almacenamiento e infraestructura crítica de las unidades operativas tres, cuatro, cinco y seis en la ciudad de Asaluyeh
El balance preliminar de los daños incluye:
Paralización operativa: Al menos dos refinerías, con una capacidad combinada de 100 millones de metros cúbicos diarios, han detenido sus funciones.
Protocolos de emergencia: Se registraron fuertes explosiones e incendios masivos; el complejo fue evacuado y equipos de rescate trabajan aún para contener el fuego.
Víctimas: Hasta el cierre de esta edición, las autoridades de Teherán no han emitido un reporte oficial sobre el número de heridos o fallecidos.
Crisis energética transfronteriza: Irak en la oscuridad
El impacto del ataque trascendió rápidamente las fronteras iraníes. Un alto funcionario iraquí confirmó a la agencia Reuters que el suministro de gas desde Irán se ha interrumpido totalmente.
Esta desconexión sitúa a Irak en una posición vulnerable, dado que el gas iraní cubre entre el 30% y el 40% de sus necesidades eléctricas. Ante la emergencia, Teherán ha decidido priorizar su mercado interno para evitar el colapso de su propia red nacional, dejando a Bagdad ante la inminente amenaza de apagones masivos y racionamientos de energía.
"Estos centros se han convertido en objetivos directos y legítimos... se solicita a todos los ciudadanos y empleados que abandonen inmediatamente estas zonas", advirtió el mando iraní tras el bombardeo.
Alerta máxima: Amenazas a instalaciones en el Golfo
La respuesta de Irán no se ha hecho esperar. Tras la ofensiva iniciada el pasado 28 de febrero, que ya ha cobrado cientos de vidas, Teherán ha emitido advertencias de evacuación inmediata para infraestructuras petroleras y gasísticas en países vecinos, señalándolos como objetivos de represalia:
Arabia Saudita: Refinería Samref y complejo Jubail.
Emiratos Árabes Unidos: Yacimiento de gas Al Hosn.
Qatar: Complejo Mesaieed y refinería Ras Laffan.
Contexto y mercados
La parálisis de South Pars —uno de los depósitos de gas natural más grandes del mundo— ha generado una reacción inmediata en los mercados financieros. Analistas advierten que la persistencia de las hostilidades en el Golfo Pérsico provocará una volatilidad sin precedentes en los precios internacionales del crudo, además de severas restricciones en las rutas aéreas y marítimas de la región.
