Teherán. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó ayer que su ejército ejecutó uno de los bombardeos “más poderosos de la historia en Medio Oriente” contra Irán; horas antes, decenas de miles de personas salieron a las calles en la manifestación anual organizada por el gobierno en apoyo a la autodeterminación de Palestina frente a la ocupación israelí.
“Hace unos momentos, bajo mi orden, el Comando Central de Estados Unidos ejecutó uno de los bombardeos más poderosos en la historia de Medio Oriente y destruyó completamente todos los objetivos militares en la joya estratégica de Irán, la isla de Jark”, afirmó el magnate en Truth Social, en referencia al principal puerto petrolero de la república islámica.
“Nuestras armas son las más poderosas y sofisticadas que el mundo haya conocido jamás, pero, por razones de decencia, he decidido no destruir la infraestructura petrolera de la isla. Sin embargo, si Irán, o cualquier otro, hace algo para interferir con el paso libre y seguro de los barcos por el estrecho de Ormuz, reconsideraré inmediatamente esta decisión”, añadió el jefe de la Casa Blanca.
Además, Pezeshkian sostuvo una llamada con su homólogo egipcio, Abdelfatah al Sisi, en la que aseguró que no tiene “ningún problema” con los países islámicos en los que han atacado objetivos del Pentágono, y remarcó que “dado que Estados Unidos e Israel abusan del territorio y del espacio de estos países para bombardear Irán, la respuesta de sus fuerzas está dentro del derecho a la legítima defensa”.
En tanto, un bombardeo contra una localidad en la provincia iraní de Markazi, en el centro del país, dejó al menos seis muertos y siete heridos; el ataque tuvo lugar en la aldea de Jeir Abad, reportó la agencia de noticias Fars.
Washington atacó y “destruyó por completo” un almacén de leche en polvo y un centro de almacenamiento y distribución de tratamientos para pacientes con esclerosis múltiple y otras enfermedades especiales”, informaron las autoridades. (La Jornada).
