Washington. El presidente Donald Trump anunció ayer que Estados Unidos incautó un buque petrolero frente a la costa de Venezuela al escalar su enfrentamiento con el gobierno del mandatario venezolano, Nicolás Maduro.
“Acabamos de incautar un petrolero en la costa de Venezuela, un gran buque, muy grande, el más grande jamás incautado, de hecho”, declaró el jefe de la Casa Blanca al inicio de una mesa redonda con empresarios y funcionarios.
“Fue incautado por una muy buena razón”, afirmó, sin precisar su argumento.
Expresó que “otras cosas están sucediendo”, pero tampoco ofreció detalles.
Expresó que “otras cosas están sucediendo”, pero tampoco ofreció detalles.
Cuando la prensa le preguntó qué sucedería con el petróleo a bordo del buque, afirmó: “asumo que nos quedaremos con él”.
Después del anuncio de la incautación, los futuros del petróleo West Texas Intermediate, de referencia en el continente americano, se ubicaron al cierre de la edición en 58.46 dólares por barril, una alza de 21 centavos.
Bajo la ley estadounidense
La incautación del barco se realizó en un operativo liderado por la Guardia Costera de Estados Unidos con apoyo de la Marina, según un funcionario estadounidense que no estaba autorizado a comentar públicamente y habló bajo condición de anonimato. El funcionario añadió que el decomiso se llevó a cabo bajo la autoridad de las leyes federales estadounidenses.
Miembros de la Guardia Costera fueron llevados desde el portaviones Gerald Ford hasta el barco en helicóptero, detalló el funcionario. La embarcación navega en el Caribe después de llegar a la región el mes pasado en una gran demostración de fuerza, uniéndose a una flota de otros buques de guerra.
Según funcionarios estadounidenses citados por Bloomberg, la acción corresponde a la profundización de la campaña para detener el flujo de recursos hacia estructuras y organizaciones acusadas de terrorismo, donde el crudo sancionado de Venezuela suele movilizarse mediante una red de intermediarios, empresas fachada y “petroleros fantasmas”. Estas naves cambian nombres o alteran sus sistemas de rastreo para eludir la detección y transferir el crudo en alta mar.
Antes de conocerse la incautación del petrolero, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, pidió una desescalada entre Estados Unidos y Venezuela. (La Jornada).
