El Secretario de Estado del Gobierno de Donald Trump, Marco Rubio, descartó que Estados Unidos vaya a enviar fuerzas militares a México o emprender acciones unilaterales en el combate al narcotráfico, asegurando que la cooperación bilateral “se encuentra en su punto más alto en la historia”.
Rubio hizo estas declaraciones este miércoles desde el Aeropuerto Internacional John C. Munro de Hamilton, en Ontario, Canadá, tras participar en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G7, donde también estuvo presente el canciller mexicano Juan Ramón de la Fuente.
El funcionario estadounidense fue cuestionado sobre el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, crimen que ha reavivado el debate sobre la violencia ligada al crimen organizado en México.
“Estamos dispuestos a brindarles toda la ayuda que necesiten. Obviamente, no quieren que intervengamos; no vamos a tomar medidas unilaterales ni enviar fuerzas estadunidenses a México. Pero podemos ayudarlos con equipo, entrenamiento e intercambio de inteligencia, si nos lo piden”, afirmó el secretario de Estado.
“Los cárteles son terroristas”
Durante la entrevista, Rubio mencionó la gravedad de la situación de seguridad en México y aseguró que los cárteles del narcotráfico tienen un poder equiparable —e incluso superior— al de algunas instituciones gubernamentales locales.
El funcionario sostuvo que en ciertas regiones del país los grupos criminales controlan y gobiernan de facto, superando en armamento, recursos e inteligencia a las fuerzas de seguridad mexicanas.
“Hay zonas de México que, francamente, están controladas por estos cárteles, que son más poderosos que las fuerzas del orden locales e incluso nacionales”, afirmó.
“La cooperación con México es histórica”
Pese a reconocer los desafíos, Rubio destacó que la colaboración entre ambos países en materia de seguridad y combate al tráfico de drogas —en particular, el fentanilo— es más sólida que nunca
“Tenemos una muy buena relación con México. Hemos logrado avances increíbles en los primeros 10 meses de este año. No tenemos quejas sobre el nivel de cooperación; el trabajo que estamos realizando con ellos es histórico”, aseguró.
Rubio celebró que el gobierno mexicano esté “haciendo hoy más que nunca para detener el tráfico de fentanilo”, y resaltó que los procesos de extradición entre ambas naciones “son más rápidos que nunca”.
Aun así, reconoció que el problema de la violencia y el narcotráfico en México “lleva existiendo desde hace mucho tiempo” y que tomará años observar avances sostenidos.
“Estamos enfrentando algo que ha estado presente por décadas. Llevará tiempo ver un progreso tangible, aunque en algunos casos ya lo estamos logrando”, concluyó.
