Dallas, Texas, Estados Unidos, a viernes 29 de 2025.- Activistas por los derechos de los migrantes se reúnen puntualmente frente al del Aeropuerto Internacional del Condado King en Seattle para presenciar vuelos de deportación y difundir información sobre a dónde se dirigen y cuántas personas van a bordo. Hasta hace poco, podían dar seguimiento a los vuelos utilizando sitios web de acceso público.
Sin embargo, los activistas y otros dicen que ahora las aerolíneas están utilizando nombres operativos falsos para los vuelos de deportación y están bloqueando los números de cola de los aviones en los sitios web de seguimiento, incluso en un momento en que el número de vuelos de deportación alcanza niveles récord en el gobierno del presidente Donald Trump.
Los cambios los obligaron a encontrar otras formas de dar seguimiento a los vuelos, incluido el compartir información con otros grupos y usar datos de un intercambio de código abierto que rastrea transmisiones de aeronaves.
Su trabajo ayuda a las personas a localizar a sus seres queridos que son deportados, en ausencia de información del Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), que rara vez divulga vuelos. Las organizaciones de noticias han utilizado dicho seguimiento de vuelos en sus reportajes.
Tom Cartwright, un ex funcionario financiero de J.P. Morgan convertido en activista migratorio, rastreó mil 214 vuelos relacionados con deportaciones en julio, el nivel más alto desde que comenzó a dar un seguimiento en enero de 2020. Aproximadamente el 80% son operados por tres aerolíneas: GlobalX, Eastern Air Express y Avelo Airlines. Transportan a migrantes a otros aeropuertos para ser transferidos a vuelos internacionales o los llevan a través de la frontera, principalmente a países de América Central y México.
Cartwright rastreó 5 mil 962 vuelos desde que comenzó el segundo mandato de Trump hasta julio, un aumento de 1 mil 721 (el 41%) en comparación con el mismo período en 2024. Esas cifras incluyen información de los principales aeropuertos de deportación, pero no de algunos más pequeños, como el Aeropuerto Internacional del Condado King, también conocido como Boeing Field. Las cifras de Cartwright incluyen 68 vuelos de deportación militar desde enero, de los cuales 18 ocurrieron tan sólo en julio. La mayoría han ido a la Bahía de Guantánamo, Cuba.
De los 94 aviones de contratistas de ICE Air que La Resistencia estaba rastreando a nivel nacional, 40 han sido eliminados de la lista, manifestó Gonzalez.
Cosas similares sucedieron con los nombres operativos que las aerolíneas usan para identificar vuelos en el aire, agregó.
Las aerolíneas usan una combinación de letras en el nombre de su compañía y números para identificar sus aviones. GlobalX usa GXA, por ejemplo. Pero en los últimos meses, los transportistas del ICE han cambiado sus nombres operativos regulares, haciendo más difícil localizar sus actividades de migración, apuntó. (Latinus).
