Moscú, Rusia, a sábado 9 de agosto de 2025.- El Kremlin confirmó que los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Estados Unidos, Donald Trump, se van a reunir el viernes de la semana entrante,15 de agosto, en Alaska.
Trump escogió como sede del encuentro un territorio que perteneció al imperio zarista y que, agotado el tesoro tras su desastrosa guerra con el imperio otomano, apoyado por Francia y Gran Bretaña (1853-56), Rusia vendió a Estados Unidos en 1867 por 7 millones 200 mil dólares.
Por la diferencia horaria con Washington, la noticia de la confirmación de la fecha y el lugar empezó a circular en Moscú sobre las 2 de la mañana de este sábado por boca de Yuri Ushakov, asesor de Putin en materia de política exterior y seguridad.
“La parte estadunidense acaba de anunciar el acuerdo para organizar una reunión de los presidentes de Rusia y Estados Unidos, Vladimir Putin y Donald Trump, el 15 de agosto, viernes, en Alaska”, grabó Ushakov un mensaje que difundió el servicio de prensa de la presidencia rusa.
“Rusia y Estados Unidos son vecinos cercanos. Nos parece bastante lógico que nuestra delegación simplemente sobrevuele el estrecho de Bering y que se celebre en Alaska esta cumbre tan importante y esperada de los líderes de nuestras potencias”, prosiguió.
Llamó la atención de los observadores que Rusia no haya insistido en la práctica habitual de épocas anteriores de hacer un anuncio de esa relevancia a la misma hora en Moscú y Washington, cediendo los reflectores del protagonismo a Trump quien dio la primicia, así como la facilidad con que aceptó Alaska como sitio del encuentro, horas después de que Putin dijo que Emiratos Árabes Unidos sería “uno de los lugares más adecuados” para esa reunión.
Ucrania se opone a que Rusia quiera quedarse con territorios que no ha podido conquistar en más de tres años y medio de combates: el 30 por ciento de Donietsk, con la aglomeración industrial de Sloviansk y Kramatorsk, con varias líneas de fortificaciones, incluso una parte mínima adyacente de Lugansk, y tampoco ha podido cruzar la barrera natural que es el río Dniéper y protege Jersón y Zaporiyia.
Esto explicaría el rechazo de Zelensky al “intercambio de territorios”, en la interpretación de Moscú, y la reunión que convocó este sábado, en su residencia en las afueras de Londres, el canciller británico, David Lammy, con asistencia del vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, y dos emisarios de Ucrania del máximo nivel, Andrey Yermak, jefe de la poderosa Oficina de la Presidencia ucrania, el segundo en la pirámide de poder de ese país, y Rustem Umerov, titular del consejo de seguridad y defensa ucranio. (La Jornada).
