Nueva York, a miércoles 5 de febrero de 2025.- "¡Es hora de que paguen un precio muy alto!".
Con esta frase escrita a fines de noviembre, cuando aún faltaban casi dos meses para su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump concretaba el primer paso de su método de negociación: la amenaza.
"Como una de mis muchas primeras órdenes ejecutivas, firmaré todos los documentos necesarios para cobrar a México y a Canadá un arancel del 25% sobre TODOS los productos que ingresan a los Estados Unidos y sus ridículas fronteras abiertas", agregó entonces el político republicano en su cuenta en la red Truth Social.
El sábado 1 de febrero, menos de dos semanas después de asumir un nuevo mandato como presidente de Estados Unidos, Trump concretó su amenaza y dispuso la imposición de aranceles de 25% a sus dos vecinos de Norteamérica.
Pero no duró mucho.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, acordaron el lunes con el mandatario estadounidense una pausa de 30 días a ese impuesto a las importaciones.
A cambio, ambos le prometieron a Trump medidas concretas para frenar el ingreso a través de la frontera de migrantes indocumentados y el tráfico de fentanilo.
"Es el arte del trato, como él lo llamó: amenazar, negociar, sacar ventaja y ver qué puede conseguir", explica Joshua Sandman, profesor emérito de relaciones internacionales de la Universidad de New Heaven especializado en las presidencias de Trump, a BBC Mundo.
"El arte del trato" (The Art of the Deal) es el título de un libro que Trump publicó en 1987 junto con el periodista Tony Schwartz en el que el magnate contó su vida y dio consejos sobre cómo negociar.
"Amenaza a Canadá con aranceles severos y Canadá luego dice que está dispuesto a negociar. Lo mismo con México", agrega Sandman.
"Saca ventaja con la amenaza para que acepten lo que él quiere que hagan o, con suerte, que se acerquen a lo que él quiere", señala.
Es el "método Trump", el mismo que utilizó en su primera presidencia (2017-2021) cuando amenazó a México con imponer un arancel de 5% a sus productos que iría creciendo hasta 25% si no hacía nada para frenar las caravanas de migrantes.
"Le gusta negociar desde una posición de fuerza y establecerse como el negociador alfa en la sala. Su herramienta elegida para lograrlo es la incertidumbre, creando la sensación de que está un poco loco y luego usando la herramienta de los aranceles para poner a su socio negociador en desventaja, poniéndolo a la defensiva", describe Pamela Starr, profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad de Southern California, a BBC Mundo. (BBC Mundo).
