LONDRES, INGLATERRA, a martes 28 de enero de 2025.- Este martes 28 de enero de 2025, el Reloj del Juicio Final, también conocido como Doomsday Clock, ajustó sus agujas a solo 89 segundos para la medianoche, la distancia más cercana al fin del mundo desde su creación.
El Reloj del Juicio Final, gestionado por el Boletín de los Científicos Atómicos, refleja las principales amenazas globales que enfrentan la humanidad y el planeta, como los riesgos nucleares, el cambio climático y las tecnologías.
El nuevo ajuste de las agujas del reloj es una advertencia sobre la falta de avances en la resolución de estos problemas críticos.
El calentamiento global sigue siendo una de las principales preocupaciones del Boletín, con fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes.
Los esfuerzos internacionales, como los acuerdos climáticos, no han sido suficientes para reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar el aumento de la temperatura global.
Por otro lado, las innovaciones en inteligencia artificial, biotecnología y tecnología espacial están avanzando rápidamente, pero carecen de la regulación adecuada para prevenir su uso con fines dañinos. Este descontrol incrementa los riesgos globales y genera preocupaciones éticas y de seguridad.
Holz también subrayó que las crisis preexistentes, como la guerra en Ucrania, los conflictos en Gaza y la carrera armamentista, siguen siendo puntos críticos que agravan el panorama global.
¿Qué es el Reloj del Juicio Final?
El Reloj del Juicio Final fue creado en 1947 por el Boletín de los Científicos Atómicos, un grupo fundado por investigadores del Proyecto Manhattan, quienes desarrollaron la primera bomba atómica.
Originalmente, el Reloj del Juicio Final medía la amenaza nuclear, pero en 2007 se comenzaron a considerar otros factores como el cambio climático y los avances tecnológicos.
Entre las figuras más notables que han formado parte del Boletín se encuentran Albert Einstein y Robert Oppenheimer, y actualmente, su comité incluye a nueve ganadores del Premio Nobel.
Su misión es alertar a la humanidad sobre las crisis globales que amenazan la supervivencia del planeta.
El Reloj del Juicio Final no es un indicador literal de tiempo, sino un símbolo que busca generar conciencia y acción frente a los riesgos que podrían llevar al colapso de la civilización.
La medianoche representa el momento en que ocurriría una catástrofe global irreversible, como una guerra nuclear o un desastre climático extremo. (Excélsior).
