Kylian con Mbappé, que había fallado un penal en el primer tiempo, abrió el camino de la victoria. Dembélé sentenció seis minutos después con un zurdazo desde la frontal que el portero alcanzó a rozar, pero no a desviar.
Francia cuenta sus partidos por victorias en el torneo y otra vez lució como una máquina: presiona, asfixia y no perdona. Marruecos, último representante de África, apostó a defender y ceder el balón. Aguantó una mitad, pero en la segunda el talento francés rompió el candado.
Con el 2-0, los galos controlaron sin sobresaltos el intento de reacción marroquí. El boleto a semifinales quedó sellado.
Francia jugará el miércoles en Dallas contra el ganador de España-Bélgica. Mbappé, Olise, Doué y Dembélé ya esperan rival.
