Nueva York.- Victor Wembanyama y los San Antonio Spurs aguaron este lunes la gran fiesta de Nueva York al derrotar por 111-115 a los Knicks en el primer partido de unas Finales de la NBA en la ciudad desde 1999 y redujeron a 2-1 la ventaja neoyorquina en la serie.
Nueva York había esperado 27 años a vivir un partido de Finales de la NBA. Además lo enfrentaba con una ventaja de 2-0 tras los duelos ganados en San Antonio (Texas). El Madison Square Garden era una fiesta, que ni el abucheado Donald Trump se quiso perder. El presidente no le dio suerte a 'su equipo'.
Con el anillo escurriéndose entre sus dedos, los Spurs salieron a la desesperada, haciéndose dueños del arranque del partido.
Fue el 'show' de Stephon Castle, que al descanso sumaba 18 puntos, por encima de los 15 de Wembanyama, al que Karl-Anthony Towns volvió a poner en problemas por momentos con un partido muy físico.
La victoria de los Spurs este lunes no sólo supone haber arruinado la fiesta a Nueva York, sino también haber cerrado la puerta a la barrida con la que los Knicks soñaban de cara al miércoles.
Pase lo que pase en el Garden, las Finales volverán a San Antonio para el quinto partido este próximo sábado. (Latinus).
