Hace dos años, los Dodgers decidieron que el poder podía comprarse. Firmaron a Shohei Ohtani y Yoshinobu Yamamoto con la soltura de quien firma un cheque para corregir la historia.
En ese instante, construyeron un imperio que hoy puede coronarse como la primera dinastía del siglo XXI. Si vencen a los Blue Jays, se convertirán en el primer equipo bicampeón en 25 años y de paso alcanzarán nueve títulos y se sentarán junto a Medias Rojas y Atléticos en el tercer peldaño de las organizaciones más ganadoras.
El beisbol ama los contrastes y la Serie Mundial 2025 los tiene todos. Los Blue Jays son el espejo contrario. Toronto no ha levantado el trofeo del Comisionado desde 1993, cuando Joe Carter tocó el cielo en el antiguo SkyDome. 32 años después, el Rogers Centre vuelve a ser el centro del universo deportivo con una promesa más que un recuerdo.
Los Dodgers se asumen villanos. Su nómina, incluyendo impuestos de lujo, rebasa los 500 millones de dólares. Una cifra que escandaliza, pero también que produce resultados. En su paso por los playoffs aplastaron a Cincinnati, Filadelfia y Milwaukee. Ohtani ha sido el símbolo, pero detrás de él hay un equipo con etiqueta de All Star: Blake Snell, Tyler Glasnow, Freddie Freeman, Yoshinobu Yamamoto, Teoscar Hernández son titulares indiscutibles en cualquier equipo. (Excélsior).
