Isaac del Toro aterrizó en Kigali, Ruanda como uno de los mejores ciclistas del momento. A su corta edad no entiede de etiquetas y jerarquías. En su primera participación en la categoría élite del Mundial de Ciclismo, el pedalista de Ensenada, Baja California, conquistó un quinto lugar histórico en la contrarreloj individual de 40.6 kilómetros. Lo consiguió en una prueba que no es su especialidad y frente a rivales que han moldeado la última década del ciclismo mundial.
El mexicano de 23 años sorprendió desde el arranque. En el primer punto intermedio marcó el mejor tiempo provisional y obligó a gigantes como Tadej Pogačar y Remco Evenepoel a reaccionar. Aunque al final no pudo sostener esa posición, su actuación lo mantuvo en la pelea hasta los metros finales y lo colocó como el mejor de América.
Lo conseguido en Ruanda no fue casualidad. Del Toro vive un año desbordado de resultados, con 13 victorias que han alimentado su confianza y la de su equipo. Su quinta posición en la contrarreloj confirma que no sólo es un joven con talento, sino un corredor capaz de medirse con los nombres que dictan el rumbo de este deporte. Hace un año, el Torito cerró en el lugar 12 de la prueba contrarreloj individual, categoría sub-23, en Suiza.
México nunca había visto a uno de sus ciclistas tan cerca de la cumbre en una prueba mundial de contrarreloj. Kigali lo convirtió en pionero y lo empujó a ser referente.
La próxima oportunidad para prolongar la hazaña llegará pronto. El domingo 28 de septiembre, a las 01:25 horas de México, Isaac del Toro volverá a la carretera en la ruta élite varonil del Mundial.
