Pekín, China, a domingo 20 de abril de 2025.- Paso mecánico a paso mecánico, decenas de robots humanoides corrieron ayer en Pekín la primera media maratón del mundo para androides, un símbolo de las ambiciones chinas en las nuevas tecnologías.
El acto organizado en la E-Town, una zona de desarrollo tecnológico de la capital china, buscaba poner a prueba los límites de estas máquinas que, en un futuro, podrían asumir tareas de los humanos en la sociedad.
A lo largo de los 21 kilómetros del recorrido, se presenciaron algunos contratiempos.
Un pequeño androide que al comienzo se cayó al suelo consiguió ponerse de pie minutos después en medio de la aclamación del público. Otro, diseñado con aspecto de Transformer, se desvió de la trayectoria y chocó contra una barrera.
Escenas que los participantes humanos, que corrían en una pista separada, inmortalizaron con sus teléfonos móviles.
El primer robot en cruzar la meta, tras 2 horas, 40 minutos y 42 segundos, fue el androide más grande de la competición. Llamado Tiangong Ultra, mide 1.80 metros y pesa 52 kilos.
La comparación
A modo de comparación, el vencedor de carne y hueso tardó 1 hora, 2 minutos y 32 segundos, según un medio oficial.
Tang Jian, director de tecnología en el Centro de Innovación de Robots Humanoides de Pekín, institución que creó a Tiangong Ultra, declaró a la prensa sentirse muy satisfecho.
Teníamos tres objetivos: quedar en primer lugar, completar la media maratón con un solo robot y finalizar la carrera en menos de tres horas, afirmó. (Información y foto de La Jornada).
