El pitcher originario de Los Mochis, Sinaloa, retiró ayer cuatro outs, los cuatro cuando tenía corredores en posición de anotar, y Seattle venció 2-0 a los Padres para barrer la serie de dos encuentros.
“No me importa en qué momento, yo sé que tengo que venir a sacar outs”, explicó Muñoz a Excélsior, quien antes de la pausa de Juego de Estrellas, superó su mejor marca en una temporada, que era de sólo 13 el año pasado.
La campaña pasada de Grandes Ligas, los Mariners cambiaron a Paul Sewald, que era su cerrador, y desde entonces, aunque sin el nombramiento oficial Muñoz ha tenido prioritariamente las oportunidades de rescate.
“(Paul) Sewald, si tenía el puesto, pero ahora que se fue, depende mucho de quien viene a batear, en que momento, si es la mejor tanda. Yo estoy agradecido porque me tienen confianza en las situaciones más difíciles”, señaló.
Ayer entró en la octava entrada, con la carrera del empate en las bases, y Jurickson Profar, el líder de carreras producidas de los Padres, en la caja de bateo.
A pesar de ser un lanzador velocista, con una recta que promedia alrededor de las 100 millas por hora, Muñoz ha diversificado su repertorio, tanto que ahora el slider en su pitcheo principal de su repertorio, que también incluye el sinker.
“Creo que mi éxito ha tenido que ver con la mezcla de pitcheos, con que vean la velocidad, cuando a lo mejor no lo están esperando, o no traen el ritmo de la recta”.
