CULIACÁN, SINALOA.— Para el violinista y director de orquesta canadiense, Alexandre Da Costa, la actividad artística debe ser el estandarte principal para contrarrestar la violencia y la imagen negativa que suele tenerse de Sinaloa en el exterior. El músico enfatizó que instituciones como la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes (OSSLA) representan la plataforma ideal para proyectar la verdadera identidad del estado, funcionando como un motor de paz y excelencia profesional que viaje más rápido que las malas noticias.
"Las noticias que más viajan no siempre son las mejores", lamentó Da Costa. "Cuando uno menciona a Sinaloa, lo primero que viene a la mente no suele ser la gran música; por eso queremos que estos proyectos sean el mensaje positivo de Culiacán para el mundo", sentenció el artista, quien sostiene que el estado posee una ventaja competitiva excepcional: su capacidad orgánica de integrar diversas manifestaciones artísticas bajo un mismo ecosistema.
Da Costa señaló que la infraestructura y el talento que convergen en la región permiten una experiencia interdisciplinaria difícil de replicar en otras latitudes. "Aquí se puede hacer algo que en muy pocos sitios del mundo se puede lograr", destacó, mencionando que la convivencia entre la música clásica, el arte dramático, la literatura y la danza es el mayor activo cultural de la entidad.
La interdisciplinariedad en la práctica
Esta visión de integración artística se materializa en sus proyectos actuales en la capital sinaloense. Obras como “Hollywood, la época dorada” y “Reza Sinaloa”, programadas para este mes de marzo, buscan precisamente explotar esa capacidad de fusionar géneros y lenguajes que el director tanto admira del entorno local. Para el músico canadiense, estos trabajos no son casualidad, sino ejemplos de cómo la OSSLA puede colaborar con otras disciplinas para crear un producto cultural de impacto internacional.
Hacia un reconocimiento internacional sostenido
Finalmente, el director advirtió que para que este ecosistema alcance su máximo potencial, se requiere de una labor constante y un apoyo colectivo. "Si es solo un punto de vez en cuando, no es suficiente para mandar un mensaje fuerte. Es mucho trabajo y necesitamos una energía colectiva", subrayó, con el objetivo de elevar a la orquesta a un nivel de reconocimiento que refresque la imagen de Sinaloa ante el mundo.
