Los primeros informes indican que el elemento había salido de su turno y se encontraba estacionando su vehículo afuera de su casa, cuando de manera sorpresiva fue rafagueado por varios hombres armados.
Pedro, quien tenía 12 años de servicio como policía municipal, quedó sin vida a bordo de la camioneta después del ataque; la unidad en la que viajaba presentó múltiples impactos de bala tanto en los cristales delantero y del lado del copiloto.
Fueron policías municipales los primeros en acudir al auxilio en el lugar de los hechos y posteriormente arribaron elementos del Ejército Mexicano y Guardia Nacional.
Finalmente, un grupo de peritos e investigadores se hicieron cargo de las diligencias correspondientes.
