Batequitas, Badiraguato, Sinaloa. Con la esperanza de que pronto caiga la primera lluvia y moje sus parcelas, habitantes de la sierra de Badiraguato se encuentran en el desespero por la falta de agua para la agricultura y la ganadería, sus dos principales actividades productivas.
A la espera de la llegada del gobernador Rubén Rocha Moya quien les dejó 300 kilos de fertilizante a cada uno, habitantes de Batequitas lamentaron que no haya agua ni para las vacas, por lo que tienen que trasladarse a otro pueblo para surtir el líquido, pero eso conlleva un costo que equipararon con la venta de alguno de sus animales.
“Tengo que traer yo agua de otro rancho, tres a cuatro kilómetros, allá con este hombre. Desde allá la quinta madre, hasta allá, hasta La Higuera. Cómo me sale eso, en gasolina, nada más. Tengo que vender una vaca para traerles agua tres días, cinco”, explicó uno de los pobladores, mientras otro aprovechó para pedirle al gobernador que cumpliera su compromiso de instalar 6 postes para la luz “de con Amado Payán a medio camino a Batequitas”.
Enrique Rodríguez
