Culiacán, Sinaloa.- Don José Antonio Rodríguez, un adulto del predio invadido de Aguaruto, tiene dos heridas importantes en las plantas de los pies que ponen en riesgo sus extremidades, ya que no cuenta con un trabajo para sostenerse ni para comprar insulina, debido a que no puede caminar por la dolencia que le ocasionan, así como hinchazón.
Con las heridas lleva más de un año, y ya le amputaron dedos del pie izquierdo.
"No puedo trabajar por las heridas en ambos pies, tengo diabetes y no tengo para comprar insulina, no me he puesto en tres meses. La última vez, el azúcar me salió en 140, y desde entonces no se como ande.
"Y como no puedo trabajar no tengo para comprar material para curar mis heridas, están expuestas. Se que es riesgoso, pero que le hago. Yo cuido a mis nietas, los vecinos me apoyan pero andamos igual. Le pido ayuda a las autoridades, a mi hija e hijo me los mataron y yo estoy a cargo de mis nietas", subrayó.
Al señor José Antonio le mataron a su hijo el pasado domingo frente a la iglesia Católica de Aguaruto.
