El Día del trabajo se conmemora en México desde 1913, luego de que la Casa del Obrero Mundial, en consenso con otras organizaciones de obreros y decretaron la fecha.
El Artículo 123 Constitucional refleja los logros obtenidos al paso del tiempo por la clase trabajadora, entre ellos jornadas máximas de ocho horas diarias, y nocturnas máximas de siete horas; prohibición de labores insalubres o peligrosas, prohibición para emplear a menores de 14 años; entre otras.
