CULIACÁN, SINALOA.— Habitantes del estado manifestaron su rechazo y preocupación ante lo que consideran cobros desmedidos y "abusivos" por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), advirtiendo que no liquidarán sus deudas e incluso contemplan retirar los medidores de energía eléctrica si la paraestatal no corrige las anomalías en la facturación.
Durante una protesta, los ciudadanos señalaron que la CFE implementó un sistema de cobros basados en "estimados" y no en lecturas reales. Explicaron que, al realizarse posteriormente la medición presencial, el registro de consumo acumulado se elevó drásticamente, lo que derivó en montos que duplican o triplican los recibos habituales. Un ejemplo expuesto fue el de usuarios cuyas tarifas pasaron de 9,000 pesos a saldos de 18,000 o 19,000 pesos, una cifra "impagable" para la economía local.
“Sinaloa no va a pagar porque ellos tienen que reconocer que cometieron un error al mandar estimados”, declaró una de las afectadas, quien detalló que su adeudo actual asciende a 14,697 pesos y que, con el cobro del nuevo bimestre, su deuda total podría rebasar los 27,000 pesos. Asimismo, criticaron que el subsidio gubernamental resulta insuficiente ante el impacto real en los bolsillos de las familias obreras.
Ante la falta de respuesta de las autoridades tras cuatro días del envío de una comitiva ciudadana para negociar, los manifestantes advirtieron que radicalizarán sus acciones. "Estamos tomando la medida de quitar medidores también y de no permitir que lleguen a tomar la lectura", señalaron, argumentando que la mayoría de la población pertenece a la clase trabajadora y que las deudas acumuladas se están convirtiendo en "una bola de nieve" impagable a largo plazo.
Mientras tanto, los inconformes lamentaron la "indiferencia" y los "oídos sordos" ante sus reclamos, asegurando que la situación está generando un profundo descontento social hacia el sistema de cara a los próximos procesos políticos
Humberto Ramírez