CULIACÁN, SINALOA, a viernes 24 de enero de 2025.- La señora Rosa Lidia, mamá del joven Jesús Thomas Félix Félix, privado de la libertad en la madrigada del pasado 1 de noviembre en la colonia La Campiña, Culiacán, es una de las madres que se acercó a la marcha de miles de padres de familia, convocada para pedir justicia por los homicidios del papá Antonio de Jesús, de 40 años de edad, Gael de 14 años y Alexander Sarmiento, de 8 años de edad.
Ella fue una de las que se abrió espacio para llegar a la oficina del gobernador, luego de que fueron rotos los vidrios de las puertas de acceso al edificio en la planta baja, y la del tercer piso. Luego de más de media hora, pidió la palabra para pedir por compasión, clemencia o misericordia, sea atendida por el gobernador Rubén Rocha Moya, algo que no ha conseguido pese a sostener por más de 10 días una huelga de hambre a los pies de la Catedral.
"Aquí estoy señor Gobernador, Le pedí repetidamente que me apoyara. Estoy destrozada a tres meses de que privaran a mi hijo de su libertad. Hoy por hoy, me uno al dolor de la señora (mamá de Gael y Alexander). que dolor tan grande. Mi hijo, también es inocente", dijo, mientras se le notaba débil, y en mal estado de salud.
Y tambaleándose, prosiguió con su mensaje: "Mi hijo es inocente. Ayer la fiscalía, me mandó una notificación para que vaya a recogerlo para la salida norte, no es justo cuando tengo tres meses pidiéndole, implorándole, rogándole, y suplicándole, que se conmueva en nombre de mi hijo y de todos los desaparecidos del estado de Sinaloa. Hoy, por hoy", tambaleándose finalizó su discurso ante la oficina del gobernador.
Al final, tuvo que abandonar el salón ante lo débil de su cuerpo, que era visible.