Culiacán, Sinaloa. 2 de noviembre de 2024. La tregua que parece haber entre las facciones del Cártel de Sinaloa en los últimos días, fue el marco perfecto para que las familias de Culiacán acudieran como cada año a los camposantos a brindar homenaje a sus seres queridos que se adelantaron en el camino a la muerte este sábado 2 de noviembre Día de los Muertos.
Quizás con una mínima disminución en el aforo a que estamos acostumbrados pero los panteones de la ciudad lucieron llenos de nueva cuenta, con la salvedad que el tiempo de estancia de los visitantes se redujo en esta ocasión para evitar cualquier incidente de violencia que pudiera presentarse.
“Terminamos y nos vamos. Tengo que salir en el vochito porque la verdad ando en el carro y sale uno así, paniqueado. Y es que de repente no hay nada y en la noche hay algo. Nosotros nos pusimos el toque de queda por lo mismo porque hay muchas cosas. Ojalá que esto cambio y no nos quedemos estancados como Michoacán, Oaxaca y Guanajuato”, expresó el señor Alejandro, entrevistado mientras limpia junto con su esposa Eva la tumba de su madre Elhy Manos, fallecida apenas el 28 de diciembre del 2022.
Afuera, las vendimias tradicionales de flores, coronas, veladoras, alimentos y hasta de accesorios volvieron a tomar sus lugares para ofertar sus productos con una venta “que ahí va poco a poco” de acuerdo a lo expresado por los propios comerciantes, cuyas ganancias distarán mucho de ser lo mismo que las del año pasado.
La guerra entre las facciones del Cártel de Sinaloa ha dejado una estela de más de 200 personas asesinadas desde el 9 de septiembre a la fecha; sin embargo, los últimos días los enfrentamientos y ejecuciones se han reducido a niveles mínimos de uno a dos asesinatos por día, que da a los ciudadanos la esperanza de regresar al clima de tranquilidad que les permita desarrollar sus actividades habituales y levantar el auto toque de queda impuesto por los mismos habitantes por el miedo a salir en las noches a la calle.
Enrique Rodríguez