Culiacán, Sinaloa. Ante el rotundo fracaso de le temporada camaronera cuya producción acumula ya una caída del 90 por ciento en los últimos tres años, pescadores ribereños urgieron al gobernador Rubén Rocha Moya que implemente a la brevedad posible un Plan de Rescate de las familias que habitan en los campos pesqueros del estado, las cuales sufren hambre y pobreza por la falta de rentabilidad de su actividad y la insuficiencia del apoyo que reciben a través del Bienpesca federal y estatal.
Señalaron lo anterior los líderes de las cooperativas Primera Generación, de Culiacán y Navolato, Bernardo Cárdenas; Estuarina, de Guasave, José Manuel Perea Parra; La Sustentable, de Guasave, Humberto Valenzuela López; y el secretario General de la Confederación Nacional de Cooperativas Pesqueras, Álvaro Franco Castro.
Los líderes pesqueros hicieron ver que la autoveda impuesta para dejar crecer la talla del camarón no funcionó y pese a que iniciaron la temporada de capturas el 12 de octubre ni tallas chicas, mucho menos grandes, encontraron en las bahías y esteros del estado.
“Hoy la crisis pesquera es de norte a sur en todo el estado. Los pescadores estamos todos endeudados por los gastos que hicimos en los preparativos y la importación del camarón ecuatoriano viene a pegarnos en toda la m….”, expresaron.
Ante esta situación, los hombres del mar solicitaron un Plan de Rescate de los campos pesqueros que considere apoyos por 50 millones de pesos para las 36 mil familias matriculadas y que se les habiliten créditos blandos a través de Nafin y la Red Fosin para poder pagar sus adeudos. “Que así como el gobierno apoya a los productores agrícolas con un subsidio adicional de 750 pesos por tonelada de maíz, así nos destine a las familias de pescadores un apoyo director por matrícula de embarcación”, sugirieron.
Enrique Rodríguez