Culiacán, Sinaloa, México. La disputa armada por el control del Cártel de Sinaloa ha sacado a relucir el uso de drones, una técnica avanzada de ataque utilizada en la guerra de Ucrania capaz de ubicar y neutralizar el objetivo.
La táctica de ataque de los drones es explotar para destruir el blanco enemigo y causar máximo daño.
Uno de estos artefactos fue detectado en uno de los enfrentamientos armados de los grupos de delincuencia organizada en la sindicatura de Costa Rica, al sur de Culiacán, grupos cuyo poderío incluye no sólo armas de guerra de uso terrestre como los rifles Barret calibre 50 milímetros y las granadas de fragmentación que ya no son novedad, pero sí muy destructivos.
Algunos han comentado que se trata de drones kamikaze, pero esto ha sido desmentido por el secretario de Seguridad Pública Estatal, Gerardo Mérida Sánchez.
La disputa por el control de la producción y trasiego de drogas en Sinaloa, al noroccidente de México, se recrudeció a partir del 9 de septiembre pasado y ha dejado ya una estela de alrededor de 200 personas muertas en los enfrentamientos armados, en un conflicto en el que se ha visto envuelto el gobernador del estado, militante del partido gobernante Morena.
La guerra del narco con epicentro en Culiacán se ha extendido a otros municipios como Elota, Navolato, San Ignacio, Mazatlán, Cosalá y Concordia y la rebelión ha incluido bloqueos de carreteras, quema de vehículos y matanzas de personas, lo cual tiene sumido al estado en una crisis de inseguridad que incluye asaltos, robos a comercios, despojos de vehículos y desaparición de personas.
Enrique Rodríguez