Culiacán, Sinaloa. En Sinaloa tenemos hablando de hechos violentos no un año, ni cinco, sino décadas, sin embargo, en esta ocasión la confrontación de los grupos delictivos ha provocado una semana de paralización de actividades que tienen arrinconadas a las personas en sus casas y esto pone a prueba la capacidad de resiliencia de la población, pero también exige un llamado al gobierno que tiene el monopolio de la seguridad bajo su responsabilidad.
Así se expresó el coordinador ciudadano del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP), Miguel Calderón Quevedo, quien recordó las grandes crisis de inseguridad por las que han atravesado los sinaloenses en el nuevo milenio: “Y no sólo hablo del primer Culiacanazo el 17 de octubre de 2019, ni del 5 de enero de 2023, sino ya una gran guerra de magnitudes similares de 2008 a 2011 entre las fracciones Beltrán Leyva y las fracciones contrarias, en el 2017 entre los Dámaso y la organización contraria. Y hoy de nuevo”, dijo.
Sin embargo, hizo ver que a diferencia de esos hechos violentos pasado, la capacidad de resiliencia que tenemos las y los sinaloenses se ha puesto a prueba más en este hecho.
Cuestionó además la actitud de la sociedad que por muchos años ha cobijado las conductas delincuenciales haciendo héroes a los criminales y narcotraficantes cuando vamos al palenque y festejamos de la música alterada y corridos tumbados, o bien cuando nos fascinamos con las series de narcos en la televisión.
“Hasta qué punto entonces tenemos que seguir solapando, cobijando, esas actividades que tienen símbolos delincuenciales. Hasta qué punto vamos a seguir entonces con esas dinámicas que nos tienen arrinconados. Hasta qué punto somos responsables, hasta qué punto no”, expresó.
Enrique Rodríguez