Culiacán, Sinaloa. Está en marcha ya de nuevo la temporada de huracanes que año con año deja a su paso pérdida de vidas humanas en Culiacán, cuyas tragedias dejan marcadas y enlutadas a las familias damnificadas.
Un mudo testigo de estas muertes causadas a veces por la imprudencia de las personas es la presa derivadora de Culiacán ubicada a la altura del Puente Negro, donde se han encontrado infinidad de personas que han fallecido por ahogamiento en los ríos Humaya y Tamazula.
La última de estas tragedias fue la ocurrida el 20 de septiembre de año pasado 2018, cuando tres mujeres fueron arrastradas por la corriente del arroyo El Piojo, en la colonia 6 de Enero, durante el azote la tormenta tropical 19-E, cuyos cuerpos desaparecieron y sólo dos de ellos fueron rescatados ya sin vida del cauce del río.
Andrea del Rosario González, de 28 años de edad y originaria de Guasave, fue la primera en ser localizada, justo en una isleta de la presa derivadora, cuatro días después de la tragedia.
El cuerpo de Alma Rosa Nevárez, de 87 años, fue descubierto en el río Culiacán, 16 días después.
La tercera mujer desaparecida, Carmen, de 45 años, no ha sido localizada hasta el momento, pese a los trabajos de búsqueda que las autoridades de la policía municipal, protección civil y bomberos estuvieron realizando por alrededor de un mes.
Diana Gastélum